“Recuperar el cuerpo tras la maternidad”

Cuando oigo esta frase me da un parraque amiga.
¿Te refieres a recuperar tu figura y tus medidas? Porque el cuerpo no lo has perdido, es el mismo, ES MÁS, ahora es mucho más valioso porque sabes de lo que es capaz.

En el embarazo nos relajamos y soltamos esa tripa que siempre metemos, dejamos que la pancita de la felicidad salga y tenemos la “excusa” perfecta para poder respirar de una vez a gusto. ¿Porqué nos castigamos tanto en el posparto entonces? Disfruta igual!!

(A veces) me encantaría ser una persona de esas que se trabaja en el gym y que come la hostia de sano, y que no tiene ni piernas jamonas, ni celulitis ni complejos. Pero siempre hay algo que me impide seguir ese ritmo jajaja

Y te lo cuento con el cuerpo más normativo del mundo, pero con mi tripa nosequé, mis piernas nosecuántos y mis 12.500 complejos sobre mi físico.
No hace falta recuperar nada tras la maternidad, nada se ha perdido en nuestro cuerpo, y si tenemos kilos que antes no teníamos, estrías o marcas, que sean huellas del absoluto milagro que hemos llevado a cabo.

Para mí, hay tres puntos fundamentales que nos demuestran claramente los clichés y prototipos sociales, los conocidos como roles de género que se ceban con las mujeres: cómo vives tu sexualidad, cómo te relacionas con tu menstruación y cómo lo haces con tu cuerpo.

A través de estos tres conceptos, nos generamos una idea tan alejada de la realidad que salir de este “Matrix” es un trabajo constante y de por vida. 

En el sexo: entregándote, ofreciendo, complaciendo el deseo del otro, pero no te pases con el tuyo que eso no es de “finas”.
Durante la menstruación: es algo íntimo y que nadie se entere. No vayas aireando por ahí esas “cosas de mujeres”.
Respecto al cuerpo: perfecto, medido y acotado. Siempre a dieta. Nada de más, todo lo que quieras de menos.

¿Te resuena todo esto? ¿Cuántas veces has vuelto a caer en estos patrones? ¿Y cuantas veces te has sentido culpable por hacerlo? Amiga, esto es una revisión constante y no cabe la posibilidad de sentirse culpable por nada.

Vive escuchando a tu intuición y si hay algo que te remueve por dentro, sácalo, pero también te digo que si hay algo que te va bien, la opinión de los demás sobra.