Perdón

Querido amor (propio).

Te escribo para pedirte perdón. Me entretuve mirando a las nubes y perdí el mapa que me diste sin darme cuenta. El mapa sobre el que tanto trabajamos, donde dibujaste mi persona y escribiste mi nombre con respeto y adoración. No vi que mis pies se hundían en el fango y ahora tengo las piernas embarradas. Estoy completamente perdida. Mis pilares se han quebrado y casi no puedo sostenerme.

Espero que cuando te llegue esta carta, haya encontrado la pista que me dé fuerzas para levantarme, pero ahora no sé cómo hacer para salir de la bruma.

Reconozco que he andado sin miedo, sin reparos ni dudas, segura de mí misma, descalza sobre las brasas. Pero me he alejado de ti y ahora me duele. He perdido mi norte, mi tótem, mi energía.

Por favor, volvamos a escribir el mapa. Nómbrame de nuevo y recuérdame las pautas para volver a quererme. Quiero volver a ser yo y cuidar de mi misma con el más absoluto y eterno amor y respeto.

Querido amor (propio), te escribo para pedirte perdón.