Mujer Plena

Es curioso como el viento se empeña en despegarme del suelo. Voluntarioso me empuja, se cuela entre mis dedos, revolotea entre mi pelo y tira de mí tratando de moverme.
Y aquí estoy yo, con mis piernas llenas de bosque, anclada a esta tierra como si el mundo creciese en torno a mi.
Completa, entera, llena, plena. No me falta nada y no me sobra un gramo. Soy exacta.
Yo soy montaña, soy río, soy tierra y raíces. Soy musgo y edad, brotes e inocencia. Soy fertilidad y vida. Soy madre y soy hija.

Por mucho que sople, el viento solo me hace más fuerte y me ancla más a mis creencias, me aferra a mis ideas.
Y así crezco en tierra fértil, profundizando mis raíces hasta el núcleo del planeta. Nutriéndome de verdades, resistiendo a la calamidad.