No paro de escuchar post y artículos sobre la «gestión de las emociones en la maternidad», sobre todo desde la crianza respetuosa, y yo me pregunto: ¿desde cuando las emociones se gestionan? ¡Las emociones se siente y se viven!
¿Por qué confundimos crianza respetuosa con crianza sin emociones (por parte de los padres y madres)? Enseñamos a nuestro hijos a identificar sus emociones y nosotras las escondemos.
¿Dónde quedan la maternidad auténtica? ¿Tenemos que ser otras mujeres para criar con respeto?
¿Acaso respetar a tus hijos significa no cabrearte nunca con ellos? ¿Significa no mostrarle lo que sientes? Tu tristeza, tu enfado, tu rabia, tu decepción,… ¿Reprimimos nuestras emociones y les educamos para no reprimir las suyas? ¿Por qué creemos que no nos podemos enfadar, poner nerviosas, estar tristes o eufóricas?
Respetar a los niños y a las niñas no es sinónimo de ser fría e impermeable a todo. Caemos otra vez en que hay emociones buenas y malas, y sin embargo nos forzamos con nuestras criaturas para acogerlas todas sin discriminación.
Es decir, que aprendemos a acoger su rabia, su agresividad, su miedo, su alegría,.. pero ¿no las nuestras?
Lo que quizás tenemos que gestionar son las acciones que llevamos a cabo, sobrellevadas por estas emociones. Una cosa es la emoción y otra es qué hacemos con ella. Enfadarnos sin pegar, sin gritar, sin chantajear, sin amenazar. Estar triste sin ser una víctima, sin culpar a nadie. Ser contundentes, asertivas y ser autoridad sin violencia es posible.
No estamos llevando a cabo una crianza respetuosa con nuestros hijos, si pasamos por encima de nosotras mismas y no nos respetamos. Eso no es así, ese no es el camino de la educación respetuosa.
Te dejo aquí el reels de Instagram sobre la gestión de las emociones en la maternidad: https://www.instagram.com/reel/CukTGCDxU7M/?utm_source=ig_web_copy_link&igshid=MzRlODBiNWFlZA==
