El rebozo mexicano

El rebozo mexicano es una mezcla entre la mantilla española y el ayate de ixtle indígena, de algodón y hecho a mano en telares laboriosos. Nace de la mezcla entre españoles e indígenas pero es sin duda una herramienta clave en la identidad mexicana. Se ha usado siempre como parte de la vestimenta de las mujeres de toda clase social, pero también ha formado parte de las bolsas de las parteras mexicanas y, cada vez más, de todo el mundo.

En la revolución mexicana, las adelitas lo resignificaron y dejó de ser una simple prenda de vestimenta para convertirse en un símbolo de revolución e identidad del país. Símbolo de poder y belleza femenina, Frida Kahlo lo volvió a traer a la escena cotidiana y lo llevó a las altas esferas, vistiéndolo con orgullo en fiestas y eventos, así como en su día a día. Y esto supuso la resignificación con dignidad de la ropa indígena y a las raíces mexicanas.

Suele medir unos 60cm de ancho por 1,5m ó 2 m de largo, y no solo se usa para vestir sino que puedes cargar bebés, leña, cobijarte y abrigarte, envolver cosas y llevarlas en la cabeza,… y es una herramienta fundamental para el parto y posparto. Las parteras mexicanas lo han usado para desencajar y encajar bebés, para acompañar un parto con distintos movimientos que facilitan la bajada del bebé, para sobadas y cerradas posparto,… y ellas han trasmitido este legado, no solo en su país, sino que lo han extendido por todo el mundo.

Naolí Vinaver es una partera mexicana que ha aprendido de las grandes parteras de su país y que además está compartiendo todos sus saberes y experiencias con mujeres de todo el mundo. Es además una estudiosa de todo el mundo que rodea al rebozo y de las maniobras tradicionales mexicanas, que evolucionan y cambian para adaptarse a cada mujer.

Son muchas las parteras, doulas, curanderas, mezcaleras, enfermeras, educadoras perinatales y demás mujeres que lo usan por todo el mundo para ayudar en la labor del parto y el posparto. En el mundo del cuidado de la mujer, alrededor de todo el mundo, el rebozo se usa con mucho respeto, dignidad y destreza para mantear, rebozar, sobar, masajear, sostener, ajustar y ofrecer apoyo y seguridad a las mujeres en todo el proceso del embarazo, parto y posparto.