Yo siembro

¡Recupera tu instinto!

Soy Berta Hache, periodista y comunicóloga de profesión. Además me he formado como terapeuta menstrual, doula, asesora de lactancia, crianza autorregulada y acompañante Pikler.

Soy madre de dos hermosas criaturas que han revolucionado mi vida hasta el extremo. He dirigido todos mis estudios hacia los ciclos femeninos bajo una visión muy alejada de los roles y estereotipos impuestos por la sociedad actual.

Mi objetivo es acompañarte y ayudarte a que vivas tu vida desde lo que te gritan tus entrañas. Sin culpa y sin guión, sabiendo que el mejor camino que recorrerás será siempre el que tú misma te marques. Vivir sin mandatos, desde una libertad emocional, te ofrecerá plenitud en cada momento que transites.

Estaré a tu lado cuando quieras cambiar la relación con tu sangre y tu menstruación, tener un embarazo pleno y consciente, vivir un parto mamífero e intuitivo y criar y amamantar sin recriminarte nada. Te acompañaré emocionalmente sin juicios ni valores, siempre a tu lado.

Berta en pocas palabras:

Madre y feminista. Amante de lo cotidiano y admiradora de lo extraordinario. Me considero una persona valiente, capaz de mirar a la vida de frente y saber asumir los retos, y a la vez medito mis decisiones un millar de veces antes de dar un paso. Organizada y constante solo en aquello que me apasiona. Me encanta viajar y descubrir cómo cambio en cada viaje. Cada día trato de amar mi cuerpo tal y como es, y procuro tener un tiempo y un espacio para mí . Sueño con vivir de manera autogestionada y con poder tocar la luna antes de morir.

Todo lo que estoy viviendo en este presente me está aportando mucha riqueza espiritual y emocional, y acompañar a familias y mujeres en sus deseos es todo un regalo para mí. Estar a su lado en momentos tan importantes como un parto, una crianza o una siembra de luna es un privilegio.

En un futuro me veo como una abuela arrugadita, con el pelo largo y blanco, pero fuerte y sana. Con mi casa de piedra en un pueblo pequeño, trabajando la tierra. Me imagino como una anciana que conoce las plantas y los árboles, que respeta la naturaleza y sus ciclos. Que cuida de su familia, que ofrece casa, comida y fuego a quien lo necesite. Que cuenta historias antiguas, que interpreta los sueños y que enseña a las generaciones lo más importante: vivir según el dictado de tu corazón.